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	<title>Crónica General de España (1866): Provincia de Teruel &#187; Capítulo 8.- Geografía antigua</title>
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		<title>Página 51</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Oct 2009 22:33:20 +0000</pubDate>
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<p>carrera. El menosprecio . de la muerte &#8220;y una ciega fidelidad á sus jefes, eran los distintivos peculiares de la raza celtíbera; y á tal punto llegaba su cariño para con sus amigos ó confederados, que si estos fenecían, . dábanse la muerte. Se cita aun, dice Estrabon, como &#8216;un uso particular de estos pueblos, el de agenciarse un veneno que estraen de una yerba parecida al pe-regil, veneno que mata sin dolor, .y que llevan siempre consigo para beberlo en caso desgraciado. Cítase como una costumbre singularísima de estos pueblos, y de la cual aun se conservan vestigios en algunas localidades de Aragón, la siguiente, cuya noticia nos ha dejado también Estrabon: «Las mujeres son las que laborean la. tierra, y recien paridas hacen acostar al marido en su lugar y le asisten como si estuviera enfermo; y fajan al re cien nacido, sin dejar el trabajo, despues de haberle lavado en la orilla de un riachuelo.» Julio César nos ha conservado el arreo militar que usabaíi los celtíberos. Valíanse del gran broquel galo,&#8217; cuyo uso adopté toda la España oriental, en tiempo de aquel historiador, al paso que la parte occidental conservó la pella ó. adarga. Los celtíberos, que sabian acerar el hierro dejándole enmohecer dentro de tierra, llevaban morrion de bronce con plumero encarnado. Empuñaban picas armadas de botes de hierro que arrojaban á sus enemigos, especie de azagayas que llamaban lancnombre que conservaron ios romanos. Gastaban espada y, puñal ó, daga: la espada, corta, puntiaguda, de dos cortes, á propósito para estoquear y -acuchillar; el puñal,- rayado, y de doble comba, como el cric de los malayos. La táctica militar de los celtíberos se diferenciaba del modo, de guerrear que usaban las demás naciones hispánicas. Mientras estos se atrincheraban en sus montes y dehesas, y reducían sus campañas á meras escursiones, á talas y sorpresas, avanzaban -los celtíberos al descampado, presentaban verdaderas batallas, y mostraban una disciplina militar muy ajena de los demás pueblos de aquellos tiempos, é inferior tan solo ála de las legiones romanas; de tal manera, que su cuna ó esquina en órden de batalla arrolló repetidas veces los ejércitos de Roma. Vestían sagumgalo, de color negro, y otros el sagmn cucullatum, que venia á ser una gran pieza de tela cuadrada, á uno de cuyos ángulos había una capucha que servía para afianzarlo y guarecer la cabeza. En tiempo de los godos sustituyóse la saya negra con una capa menos cumplida, hecha comunmente de tela rayada, v ir gata sagula, muy parecida al $lai&amp; ó capa de los serranos de Escocia (1); y por fin, las bragas estrechas, semejantes á los pantalones de hoy, completaban el traje del celtíbero.</p>
<p>Escasas son las noticias que nos han quedado sobré las creencias religiosas de los celtíberos. Parece no Obstante que su religión fué la de los galos primitivos, alterada quizás con algunas supersticiones que les llegaron del Oriente. Cualesquiera que fuesen estas creencias y las prácticas con que&#8217; las manifestaban, ello es cierto que su religión debió ser mas pura y menos distante de la tradición primitiva que el gró-</p>
<p>(1) Aun se conservan restos de este traja en la manta que usan actualmente los campesinos aragoneses.<br />
sero politeísmo romano. Adoraban á un dios sin nombre, y se congetura que creian en la inmortalidad cjfel&#8217; . alma, y que esperaban despues de la muerte un estado en donde el hombre recibe recompensa por sus buenas acciones, castigo por sus obras inicuas. Y al dios ignoto, objeto de su adoracion, ofrecíanle víctimas y sacrificios, sin templó y sin altar permanente. Ltfs sacrificios de sangre humana, á que tan aficionados fueron los celtas de las Galias, no se practicaron entre los celtíberos. Dábales horror este&#8217; espectáculo, aun despues de sus. relaciones y de su aliauza con fenicios y cartagineses, que tuvieron tan bárbara costumbre. Estrabon menciona algan caso de esta inhumanidad; pero solo entre los lusitanos y entre los cántabros, fuéronlo únicamente los prisioneros de guerra; y aun muchas veces se contentaban con inmolar las manos solas, que cortaban al vencido, dejándole la vida. Por esto Diodoro Sículo dijo que los celtíberos eran crueles con los malhechores y&#8217; enemigos, humanos y benignos con sus huéspedes. Tales son los ras-, gos distintivos del pueblo nris valeroso de la España antigua, que por espacio de doscientos años supo defender su libertad é independencia. Ni el cartaginés con su astucia, ni el romano con su perseverancia, pudieron avasallarlo por completo. Solo el génio de Julio César logró ai fin vencerlos y someterlos. De su carácter independiente* y altivo, de su calma serena en las adversidades, han quedado visibles huellas en los aragoneses, que con razón sobrada pueden tenerlos por ascendientes suyos.</p>
<p>CAPÍTULO IX.</p>
<p>■ geografía comparada.</p>
<p>Indicación de los puntos oscuros que hay en la geografía comparada &#8216; dé la provincia.—Escritores que se han ocupadó de esta materia,— Estado actual de la ciencia,— Orandes demar&#8217;cacione3 de territorio en tiempo de los romanos.—Montes y rios.—Antiguos habitantes.— Lusones.— Lobetanos.—Turbi taños. ~~ Helicones.—Yarsenses.™ Be-ribracos. — Pueblos y ciudades .—Turba. — Castrum-Album. — Lax-ta.—Osicerda.—Arse.—CartlixgO&#8217;Vetut.—Otvos pueblos cuyos nombres nos haii trasmitido los historiadores latinos.— Opinion de Zurita y Antillon sobre el sitio que ocupó la antigua Segóbriga.</p>
<p>Entre las viejas naciones europeas acaso no exista ninguna en que, como en España, haya sido tan difícil la determinación de las poblaciones antiguas y su cabal correspondencia con las modernas. Tan varia y complicada, como ha sido su historia, tan difícil y oscura es también su geografía antigua. La primera y principal dificultad que. se presenta cuando se quiere fijar la situación de tal ó cuál ciudad, se originado los varios nombres que ha recibido en el trascurso de los tiempos. Así, por ejemplo, la antiquísima Montalban fué llamada Libana por los hebreos que la edificaron, Acra-Leuce por los geógrafos griegos, y Gastmm-al-bum jpor los historiadores latinos; así Teruel tuvo los nombres de Thorbat .ó Torbet en lengua fenjcia, Turba en el idioma celtíbero, y Turbo-liúm ó Túrbala en latin; tres calificaciones tan sinónimas como lo son Castrum-album, Acra-leuce y Libana. La analogía de ciertos nombres modernos con otros antiguos, es también otra de las causas de confusion. El de la célebre.</p>
<p>E</p>
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		<title>Página 52</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Oct 2009 22:33:13 +0000</pubDate>
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Colenda de los Romanos, poco se diferencia de Cutanda, y menos todavía de Calanda, con la particularidad de que estas últimas no están muy distantes una de otra, siendo por lo tanto muy difícil determinar con certeza á cuál de ellas corresponde la primera.
Las variantes ortográficas y los errores de los copistas que nos han [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.aragonsigloxix.es/teruelarchivos/teruel (51).jpg" alt="" width="450" height="600" /></p>
<p>Colenda de los Romanos, poco se diferencia de Cutanda, y menos todavía de Calanda, con la particularidad de que estas últimas no están muy distantes una de otra, siendo por lo tanto muy difícil determinar con certeza á cuál de ellas corresponde la primera.</p>
<p>Las variantes ortográficas y los errores de los copistas que nos han trasmitido las obras de los escritores griegos y latinos, la poca exactitud con que Ptolomeo fijó las longitudes y latitudes, y el cambio de cifras numéricas en las distancias de mansión á mansión que señala el * Itinerario de Antonino, son otros tantos escollos que dificultan el paso en el terreno de-la geografía comparada. Concretándonos á la provincia de Teruel, notaremos los puntos oscuros que hay que aclarar y las Contradicciones q.ue se observan en los escritos de los que han comentado á los historiadores y geógrafos latinos.</p>
<p>¿Dónde estuvo la famosa Osicerda, ciudad principal y municipio romano que tuvo el privilegio de acuñar moneda? Cuestión no resuelta todavía. Ni se sabe á punto fijo si correspondió á la Edetania ó correspondió á la Celtiberia. Ptolomeo la coloca en la primera región, pero no falta quien dice que fué ciudad celtíbera. Xérica, Cherta, Mosqueruela, y aun Alcañiz, se disputan la correspondencia con Osicerda. ¿Cuál fué la verdadera situación de Albónica y Agiría, citadas por el Itinerario de Antonino? (1) Lo único que puede asegurarse con certeza es que Albónica estaba dentro del territorio de la provincia. Por lo demás, los pareceres andan discordés entre Cortés y Traggia. La situación de Albónica la fija Traggia entre Torrelacárcel y Camañas, hácia el santuario dé Nuestra Señora del Castillo, al paso que Cortés la coloca en Monreal del Campo. Con respecto á Agiría, Traggia se atiene á la verdadera distancia que marca el Itinerario, y la coloca en el pueblo de Argente,* pero Cortés asegura que&#8217; hubo error de copia en la distancia, corrige el texto, aumenta de una plumada quince millas y la lleva á Daroca, comprobando su aserto con la etimología hebrea de su nombre.</p>
<p>Por muchos años se debatió entre los anticuarios la cuestión de si Ercávica ó Arcdbrica, que fué en tiempo de los godos metrópoli de la sede arcabricense,</p>
<p>(1) En la vía romana que desde Lamín tu«i (Daimiel) iba basta Zaragoza (Cesar-Augustá). recorriendo una estension de 249 millas. Como mas de una vez hemos de referirnos á es* camino, trascribimos á continuación las mansiones 6 puntos de parada y su distancia respectiva. en millas, advirtiendo que cada cuatro millas romanas equivalen á una legua española.</p>
<p>Mansiones.    Distancia.</p>
<p>1.a    Caput fluminis An«e&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..Vil.</p>
<p>2.a    Libisosia. . &#8230;&#8230;&#8230;&#8230; .    XIV.</p>
<p>3.a    Parictinis&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;XXII,</p>
<p>4.a    Saltia&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..XV.</p>
<p>5.a    Ad Putea&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;XXXII.</p>
<p>6.a    Valleloaga&#8230;&#8230;&#8230; &#8230;. .    XI.</p>
<p>7.a    UrbiaCA&#8230;&#8230;&#8230;.&#8217;&#8230;&#8230;&#8221;    XX.</p>
<p>■8.a Albónica&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..XXV.</p>
<p>9.a    Agiru&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;VI.</p>
<p>10.a    Caree&#8230;&#8230;.. &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;XX.</p>
<p>11.a    Sermone&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.IX.</p>
<p>12.a    César-Augusta&#8230;&#8230;&#8230;..■. .    XIX.</p>
<p>Las mansiones 5.a y 6.a estaban dentro del territorio de la provincia de Cuenca. De la 8.a se sabe con certeza que estuvo dentro de la provin-íiade Teruel, y 68 muy probable que también lo estuviesen la &#8220;7.a y 9.a, ó sea Urbiaca y Agiría.<br />
debía buscarse en el ámbito déla provinciavde Teruel. Tan general era esta opinion en los primeros tiempos de la reconquista, que se dió el nombre de sede arcabricense al obispado de Albarracin en 1171. Parece, ya averiguado, y fuera de toda duda, que la Arcábrica de los árabes ó Ercánica de los godos, estuvo situada en Cabeza de Griego, en el altozano despoblado que se halla actualmente á la orilla del rio Jigüela, á legua y medía de Uclés. Buscábanse allí las ruinas de la famosa Segóbriga, capital ó metrópoli de la Celtiberia, j de las lápidas que se hallaron en las escava-. clones practicadas, resultó el lugar de la primera.</p>
<p>Con todo loque han escrito sobre Segóbrigalos aragoneses Zurita, Antillon, Cortés y otros escritores españoles, queda todavía por resolver la verdadera correspondencia de aquella ciudad celtíbera. Cortés y Masdeu sostienen que corresponde á Segorbe; Zurita y Antillon aducen razones de peso para probar que es necesario buscarla hácia Albarracin, ya sea en Gella, ya junto á los pueblos de Guadalaviar y Griegos. Otros suponen que este pueblo de Griegos se edificó sobre el solar de la antigua Urbiaca, mansión que señala el Itinerario de Antonino á veinte millas de Vallelonga y veinticinco de Albónica en la calzada romana, que iba desde Laminium (Daimiel) á César-Augusta (Zaragoza); pero Cortés, con su invariable sistema de enmendar las cifras del Itinerario, eleva á treinta las millas de distancia entre Vallelonga y Urbiaca, y reduce esta última á la moderna Checa.</p>
<p>Seria interminable la tarea de señalar los muchos eslabones que se han rotó&#8217;en la inmensa Cadena de las antigüedades españolas, y juzgamos innecesario descender á otras consideraciones sobre los que. faltan por enlazar en la geografía antigua do la provincia que describimos. No todo estáya adarado y averiguado en materia de geografía comparada; pero lo que falta por saber no es tanto como lo que ya se conoce con certeza Los trabajos de Ferreras, Zurita, Florez, Masdeu, Conde, Cean Bermudez, Cornidé y Cortés han elevado la geografía comparada áuna gran altura. Se ha estudiado el texto de los antiguos geógrafos, analizándolos, comentándolos y comparándolos&#8221; entre,sí; y de este modo, y con el auxilio de los historiadores griegos y romanos, se ha fijado en cuanto ha sido posible la correspondencia actual de los pueblos, ciudades, montes, rios y comarcas antiguas con los nombres que hoy llevan. En esta árdua empresa, cábeles no pequeña parte de gloria á los escritores aragoneses. Nadie como Zurita ilustró con mas acierto el Itinerario de Antonino, cuando aun no se habían hecho ediciones correctas de Plinio, Ptolomeo, Mela, y Estrabon, y cuando la crítica histórica, la arqueología y la numismática, no habian hecho los progresos que felizmente han alcanzado mas tarde. De la claridad de juicio, vasta instrucción filológica y profundo conocimiento de los antiguos geógrafos é historiadores, que adornaban á D. Miguel Cortés y López, hijo de nuestra provincia, nos ha dejado irrecusable testimonio en su Diccionario geográjíco-histórico de la España antigua tantas veces citado, obra sumamente apreciada de los eruditos, y que nos servirá de guía principal en la materia que ahora nos ocupa.</p>
<p>E</p>
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