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ñó también importantes cargos civiles, obtuvo los honores de consejero de Estado, fué nombrado embajador para recibir á la reina Mariana de Austria, y final mente vírey de Aragón. Murié en Juslibol el 27 de diciembre de 1662. Escribió algunas obras referentes á la órden de la Merced, por cuyo esplendor y propagación manifestó toda su vida un celo estremado.
Juan Martínez &alafranca.—ñia\6 en Teruel el 9 de mayo de 1677, en cuya parroquial de San Pedro fué bautizado. Siguió la carrera, eclesiástica, y aunque pudo alcanzar altas dignidades en la Iglesia, nunca quiso salir de su modesta posicion de presbítero. Residió muchos años en Madrid, consagrado al ejercicio de su ministerio y á estudios históricos y literarios. En 1737 se asoció con D. Francisco Manuel de Huerta y con D. Leopoldo Gerónimo Puíg, para la publicación del Diario de los literatos, el primer periódico que se publicó en España. Fué el Diario de los literatos periódico de crítica literaria, y sus redactores no carecian de la instrucción, entereza y criterio que requieren esta clase de trabajos; pero ya fuese por la oposicion de lo3 escritores coétaneos, ya consistiera en que la nación no estaba todavía en estado de apreciar la delicadeza de su crítica, ello es que no duró el Diario mas que un año y nueve meses, en cuyo tiempo se publicaron siete tomos en octavo. Dotes reunía Sala-franca de escritor de primer órden, pues además de estar muy versado en los idiomas .latín, griego, hebreo, francés é italiano, era muy grande su erudición en ciencias eclesiásticas, historia y bellas letras, y su estilo puro, correcto y de una sencillez elegante.. Fué académico coofundador de la Academia de la Historia, Escribió muchas obras, entre las cuales solo citaremos las siguientes: Memorias eruditas para la crítica de artes y ciencias: se publicaron dos tomos y dejó manuscritos el 3.° y 4.°—Gramática latina,- castellana y latina, hebrea, y griega.—Poblacion de Teruel y noticias sacadas de los antiguos anales de esta ciudad que se conservan en su archivo.—Advertencias pertenecientes á la ciudad de Teruel y á sus jueces.— Método de estudios.
Francisco Mariano Nifo.—Nació en Alcañiz el 10 de junio de 1719, y residió casi toda su vida en Madrid, No se distinguió tanto por su talento, que sin ser superior era bastante claro, como por su incansable laboriosidad que produjo unos noven|a volúmenes entre publicaciones periódicas, libros origínales y traduc-• ciones, que le valieron mas de doscientos mil duros, ganancia que parece fabulosa para aquellos tiempos. Nifo tuvo la suerte de escribir en aquellos primeros albores de nuestro renacimiento literario, y esplotó hábilmente la afición á la lectura que se despertaba en JSspaña y en las Américas. No perdiendo de vista el movimiento intelectual, político y económico de Inglaterra y Francia, supo escoger para sus obras los asuntos que éstaban mas en boga, y así se esplica el gran éxito que alcanzaron sus publicaciones. Puede decirse que él fué quien creó el periodismo español. Además de sus numerosos trabajos históricos, literarios y críticos, fué redactor, fundador y propietario de los periódices siguientes: Diario curioso, erudito y comercial, público y económico, que empezó á publicarse
en 1.° de febrero de 1758 y continuó hasta 1802.—La ‘Estafeta de Lóndres.—Correo general histórico, literario y económico de Europa.—Diario Estranjero.— El Novelero de los estrados y tertulias .-¿-Correo general de España. Tradujo varias novelas de Marmontel, las obras del marqués do Caracciolo (29 tomos en 8,°), el Diccionario apostólico •de Montargon (14 tomos en .4.°), y arregló un Compendio de la agricultura de Alonso de Herrera.
Andrés Piquer.—Este distinguido médico del siglo pasado, nació en Fórnoles el 6 de noviembre de 1711, donde estudió las primeras letras, latinidad en la Fresneda y filosofía en Valencia, donde en 1730 empezó la medicina, graduándose de bachiller en 1734, y simultaneando su estudio con el de las matemáticas, filosofía, erudición é idiomas. En mayo de 1734 tomó el grado de doctor , y obtuvo una cátedra’en la escuela del hospital; y en 1742, el ayuntamiento de Valencia, como patrono de aquella escuela, dió á Piquer la cátedra de anatomía, nombrándole también médico titular de la ciudad. En 1751 fué llamado por el marqués de la Ensenada para ser médico de cámara supernumerario, y al año siguiente el rey le hizo proto-médico y vice-presidente de la Real Academia de Madrid. .Murió el 3 de febrero de 1772: su retrato se conserva en la universidad de Valencia. Escribió: Medicina vetus et nova, en la que se propuso demostrar que de los antiguos se ha de sacar la verdad sin sujetarse á escuela médica alguna, obra que le valió ser nombrado individuo honorario de la Academia médica Matritense .—Física moderna racional y esperimental. —Lógica moderna Ó arte de hablarla verdad y perfeccionar la razón.—Filosofía moral.—Discurso sobre la aplicación de la filosofía á los estudios de religión.
Isidoro Antillon—Nació en el pueblo’ de Santa Eulalia, de una familia cuyo apellido mencionan hartas veces los analistas de Aragón. En Teruel ó en Da-roca estudió las humanidades, y terminó su educación literaria en Zaragoza. Descollaba á la sazón la Sociedad Económica Aragonesa entre todas, por el afan estremado con que fomentaba las artes manuales y todos los ramos de industria popular. Nombrado Antillon sócio de mérito, tomaba parte en todas las discusiones con un tino, un despejo y una afluencia , que embelesaba á los concurrentes. Se trasladó despues á Madrid, y obtuvo por oposicion la cátedra de cosmografía en el Seminario de’Nobles, formando en su asignatura un curso de nueva planta,- y escribiendo para sus discípulos un escelent,e tratado de geografía de España, arreglado matemáticamente á lo que se llama proyecciones astronómicas, lo que jamás se habia practicado ni aun ensayado entre’ nosotros. Liega el gran sacudimiento de 1808, se traslada á Cádiz, y el gobierno español le nombra magistrado de Mallorca, y allí adquiere tal consideración y crédito, que lo nombran diputado para representar la isla en las Córtes de Cádiz.
Desde las primeras sesiones se coloca en la línea de los primeros oradores, sobresaliendo por su ardor,’por sus ideas avanzadas y por su afluencia, pues apenas prorumpe en su predilecto me opongo, brota de sus lábios el raudal de su irresistible elocuencia que arro-
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